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Probióticos en el Tratamiento y Prevención de la Diarrea: Guía con Evidencia Científica

¡Hola! Soy Valeria Hiraldo Cuevas, nutricionista y especialista en microbiota. En mi trabajo de divulgación y práctica profesional, una de las consultas más recurrentes que recibo está relacionada con los episodios diarreicos. Ya sea por el uso de un antibiótico, una infección intestinal estival o un tratamiento médico agresivo, la diarrea es una manifestación clara de que nuestro ecosistema intestinal (microbiota) ha perdido su equilibrio.

Sin embargo, no todos los probióticos sirven para lo mismo ni todas las diarreas se abordan de la misma manera. Basándome en el reciente consenso científico publicado por la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), he elaborado esta guía para explicarte de forma sencilla, paso a paso y con todo el rigor, qué dice la evidencia médica actual sobre el uso de probióticos en los diferentes tipos de diarrea. Si eres un profesional que necesita ayuda complementaria para el tratamiento de sus pacientes, escríbeme y vemos también cómo colaborar.

Recuerda: Esta información es meramente divulgativa. Si estás pasando por un proceso diarreico, consulta siempre con un profesional sanitario cualificado antes de automedicarte o tomar suplementos. Tengo consulta presencial en Málaga y Cantabria pero también, online si lo prefieres. Sea conmigo o con cualquier otro profesional: recuerda siempre buscar a profesionales especializados y con formación específica en microbiota y probióticos.

Probióticos en el Tratamiento y Prevención de la Diarrea: Guía con Evidencia Científica
Probióticos en el Tratamiento y Prevención de la Diarrea: Guía con Evidencia Científica

4.1 Uso de Probióticos en la Diarrea según la Evidencia Clínica

La diarrea se acompaña casi siempre de un estado de disbiosis, es decir, una alteración en la composición, abundancia y función de nuestras bacterias intestinales beneficiosas. Aunque la base fundamental ante cualquier cuadro diarreico es garantizar una correcta rehidratación oral y tratar la causa de origen, el empleo de cepas probióticas específicas puede ser una gran herramienta coadyuvante.

A continuación, analizamos los cuatro escenarios clínicos clave estudiados por la ciencia.

4.1.1. Diarrea Asociada a Antibióticos (DAA)

Los antibióticos son medicamentos imprescindibles para combatir infecciones bacterianas. Sin embargo, al actuar eliminando bacterias, no distinguen entre las patógenas y las beneficiosas que habitan en nuestro intestino. Esto provoca un cuadro de disbiosis que con frecuencia deriva en Diarrea Asociada a Antibióticos (DAA).

¿Qué es y qué impacto tiene la DAA?

  • Definición: Es un cuadro diarreico que aparece durante la administración de un antibiótico o en las semanas posteriores a su finalización, sin que exista otra causa identificable.
  • Incidencia: Afecta entre al 5% y el 70% de los pacientes, dependiendo del tipo de antibiótico (los de amplio espectro presentan mayor riesgo), la edad y el entorno (hospitalario o ambulatorio).
  • Consecuencias: Puede llevar a la suspensión prematura del antibiótico (comprometiendo la curación de la infección) o evolucionar hacia cuadros graves como la infección por Clostridioides difficile.
  • Tiempo de recuperación de la microbiota: Tras finalizar el antibiótico, la microbiota puede tardar entre 7 días y 2 meses en recuperarse. Durante este periodo, la pérdida de la función barrera aumenta la vulnerabilidad a infecciones.

Mecanismos de acción de los probióticos en la DAA

Los probióticos actúan en este contexto mediante cuatro vías probadas:

  1. Restauración del equilibrio microbiano: Compiten por nutrientes y favorecen la síntesis de Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC).
  2. Inhibición de patógenos: Secretan ácidos orgánicos, peróxido de hidrógeno y bacteriocinas que frenan a los microorganismos oportunistas.
  3. Neutralización de toxinas: Cepas como Saccharomyces boulardii producen enzimas que inactivan las toxinas A y B de patógenos dañinos.
  4. Modulación inmunológica: Refuerzan la barrera del epitelio intestinal y regulan la inflamación.

Cepas con Evidencia Científica demostrada en DAA

La eficacia de un probiótico es específica de cepa y dosis. No se pueden extrapolar los beneficios de un producto a otro.

  • En Población Adulta (Nivel de Evidencia 1 – Guía WGO):
    • Lactobacillus rhamnosus GG (1010 UFC, dos veces al día).
    • Saccharomyces boulardii CNCM I-745 (5×109 UFC o 250 mg, dos veces al día).
    • Yogur enriquecido con Lactobacillus casei DN114, Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus (≥1010 UFC/día).
    • Lactobacillus acidophilus CL1285 y L. casei LBC80R (Nivel de evidencia 2, ≥1010 UFC/día).
  • En Población Pediátrica (Nivel de Evidencia 1 – WGO / Recomendación Fuerte – ESPGHAN):
    • Lactobacillus rhamnosus GG ATCC 53103 (≥5.000 millones de UFC/día durante el antibiótico y hasta 7 días después).
    • Saccharomyces boulardii CNCM I-745 (≥5.000 millones de UFC/día durante el antibiótico y hasta 7 días después).

Recomendación clave: Para maximizar la eficacia, el probiótico debe iniciarse idealmente en las primeras 48 horas de comenzar el antibiótico. Se debe distanciar la toma del probiótico unas 2 horas de la toma del antibiótico (salvo con S. boulardii, que al ser una levadura no se destruye con los antibióticos bacterianos).

Advertencia especial: En pacientes gravemente inmunodeprimidos o en estado crítico, Saccharomyces boulardii está contraindicado por riesgo teórico de fungemia. Consulta siempre con tu médico.

4.1.2. Diarrea Aguda Infecciosa: Prevención y Tratamiento

La OMS define la diarrea como la presencia de 3 o más deposiciones blandas o líquidas en 24 horas. Cuando es causada por virus, bacterias o parásitos y dura menos de dos semanas, estamos ante una diarrea aguda infecciosa.

Prevención de la Diarrea Aguda Infecciosa

La evidencia científica demuestra que los probióticos tienen un papel muy limitado para prevenir la diarrea aguda infecciosa común en la población general sanas si se administran tarde. Solo han mostrado cierta utilidad preventiva en contextos muy específicos: niños menores de 5 años en guarderías, pacientes hospitalizados o en el uso simultáneo de antibióticos.

Tratamiento de la Diarrea Aguda Infecciosa

El pilar insustituible sigue siendo la rehidratación oral y la pauta nutricional precoz. Sin embargo, la administración temprana de ciertas cepas probióticas ha demostrado reducir la duración de la diarrea en aproximadamente 1 día:

  • Tratamiento en Niños (Alto nivel de Evidencia – Nivel 1 WGO / ESPGHAN):
    • Lacticaseibacillus rhamnosus GG ATCC 53103 (≥5×109 UFC/día durante 5-7 días).
    • Saccharomyces boulardii CNCM I-745 (250-750 mg/día durante 5-7 días).
    • Limosilactobacillus reuteri DSM 17938 (1×108 a 4×108 UFC/día durante 5 días).
    • Combinación L. rhamnosus 19070-2 + L. reuteri DSM 12246 (2×1010 UFC por cepa/día durante 5 días).
  • Tratamiento en Adultos (Nivel de Evidencia 3 – WGO):
    • Saccharomyces boulardii CNCM I-745 (5×109 UFC o 250 mg, 2 veces al día).
    • Lactobacillus paracasei B 21060 o Lactobacillus rhamnosus GG (1010 UFC, 2 veces al día).
    • Enterococcus faecium SF68 (7,5×107 UFC, 3 veces al día).

Nota para el lector: Si la diarrea persiste por más de 48 horas, se acompaña de fiebre elevada (>38.5 °C), vómitos incontrolables o presencia de sangre en heces, debes acudir inmediatamente a un centro sanitario.

4.1.3. Diarrea por Clostridioides difficile

Clostridioides difficile (antiguamente Clostridium difficile) es una bacteria patógena causante de diarreas severas, colitis pseudomembranosa y complicaciones graves en entornos hospitalarios y en personas mayores que reciben antibióticos.

¿Los probióticos curan la infección activa por C. difficile?

NO. Un mensaje fundamental que destaco como experta es que los probióticos NO deben utilizarse para tratar una infección activa establecida por C. difficile. Las guías de la World Gastroenterology Organisation (WGO 2023) aclaran que la evidencia para el tratamiento activo en adultos es de baja calidad y no lo recomiendan.

El papel real de los probióticos: Prevención Primaria en Pacientes de Riesgo

Los probióticos tienen su eficacia demostrada en la prevención de la infección en personas de alto riesgo (mayores de 65 años, ingresados en hospitales que reciben antibióticos potentes por vía oral o intravenosa):

  • Saccharomyces boulardii CNCM I-745: Demuestra reducción del riesgo de la infección primaria en niños y adultos de alto riesgo. Además, añadida al tratamiento médico convencional con vancomicina, ayuda a reducir las recurrencias en la prevención secundaria (1 g/dıˊa durante 10 días).
  • Combinación Lactobacillus acidophilus CL1285 y Lactobacillus casei LBC80R: Indicada para la prevención primaria en adultos vulnerables (≥1010 UFC/día).

¿Qué es la Transferencia de Microbiota Fecal (TMF)?

En casos de infección recurrente por Clostridioides difficile (a partir de la segunda recidiva o tercer episodio), los probióticos no son suficientes. La terapia de elección aprobada con tasas de curación superiores al 90% es la Transferencia de Microbiota Fecal (TMF). Consiste en transferir el microbioma completo de un donante sano al paciente en un entorno hospitalario altamente especializado.

4.1.4. Diarrea Inducida por Radioterapia

Los pacientes oncológicos que reciben tratamiento de radioterapia en la zona pélvica o abdominal sufren a menudo inflamación y daño en la mucosa intestinal (enteritis por radiación), produciendo diarrea. La radiación altera directamente la microbiota, rompiendo la función barrera y la respuesta inmune local.

Estado de la Evidencia Científica

Aunque existen estudios y metaanálisis que sugieren un posible efecto beneficioso de los probióticos para prevenir o amortiguar la diarrea por radiación, la evidencia actual disponible se clasifica como de baja calidad (Nivel de Evidencia 3).

Las guías médicas internacionales coinciden en que todavía no existe evidencia suficiente para recomendar cepas específicas ni pautas concretas de probióticos para la prevención o tratamiento de la diarrea por radioterapia. Dado que son pacientes con un estado de salud delicado, cualquier suplementación en este contexto debe ser aprobada minuciosamente por el equipo de oncología tratante.

Resumen para el Paciente: Criterios de Selección y Seguridad

Para resumir lo más importante que debes tener en cuenta ante un proceso diarreico:

  1. Prioriza la Rehidratación: Bebidas de rehidratación oral antes que cualquier suplemento.
  2. Exige Cepas Específicas: No compres «probióticos genéricos» o combinaciones sin estudiar. Verifica que la cepa (ej. Saccharomyces boulardii CNCM I-745 o Lactobacillus rhamnosus GG) esté demostrada para tu tipo de diarrea.
  3. Inicia Temprano: Si tomas antibióticos, inicia el probiótico en las primeras 48 horas.
  4. Consulta siempre: Especialmente en niños, ancianos, personas inmunodeprimidas o pacientes con patologías graves, la supervisión médica es obligatoria.

Conclusión de Valeria

Los probióticos son aliados valiosísimos para cuidar y recuperar nuestra microbiota intestinal, pero deben usarse con criterio, dosis adecuada y fundamento científico. La automedicación o la compra a ciegas no garantiza resultados y puede retrasar la consulta médica adecuada.

Si estás atravesando un proceso diarreico o vas a comenzar un tratamiento con antibióticos, acude a tu médico de atención primaria o consulta en tu farmacia comunitaria. Ellos te guiarán con la pauta exacta para tu caso.

Artículo elaborado por Valeria, Nutricionista y Divulgadora en Microbiota. Basado en el Documento de Consenso SEFAC-SEMERGEN «Probióticos y Microbiota Intestinal: Recomendaciones basadas en la evidencia clínica actual» (2025).

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